PROBLEMÁTICA DE LA TRADUCCIÓN
PAREMIOLÓGICA EN FRANCES Y EN
ESPAÑOL[1]
Si ya el acto de traducir es difícil por
naturaleza, porque entraña pasar lo más
exactamente posible a otra lengua las ideas expresadas por
un autor determinado, esta dificultad aumenta, si lo que se
va a traducir pertenece a un campo donde puede converger el
lenguaje coloquial junto con el científico, donde lo
jocoso y lo severo tienen cabida en múltiples
fórmulas sapienciales. Esto obliga al traductor a
poseer, además de un perfecto dominio tanto de la
lengua original como de la terminal, unos conocimientos
sobre el campo a que pertenece el texto que se va a
traducir. Y, en el trabajo que nos ocupa, traducir del
francés al español paremias[2] es complicado por las siguientes razones:
el desconocimiento cada vez mayor del mundo
paremiológico;
la ausencia casi total de repertorios, glosarios o
diccionarios que recojan la correspondencia en
español de las paremias francesas, salvo honrosas
excepciones como la de los profesores Jesús
Cantera y Eugenio de Vicente, autores de la
Selección de refranes y sentencias[3] y, sobre todo, la complejidad misma de las paremias,
punto que vamos a tratar sucintamente en este
trabajo.
Las paremias constituyen un "cuerpo autónomo
injerido en otro"[4], pero bien
diferenciado de este último, dado que siguen las
reglas de un código particular que a veces se aleja
bastante de las reglas del código est.ndar. Por eso,
sería necesario que el traductor de cualquier tipo de
textos tuviera un discreto conocimiento de las paremias
francesas y españolas y de sus peculiaridades.
Hemos dicho "el traductor de cualquier tipo de textos"
porque las paremias pueden aparecer insertadas en cualquier
escrito. Efectivamente, las paremias escapan a un campo
específico determinado, se extienden por
múltiples disciplinas. Así, los exactos
axiomas, los podemos encontrar en el mundo filosófico
y matemático; los aforismos, con sus consejos, en la
medicina y en el derecho: Un mauvais accommodement vaut
mieux qu'un bon procés, "Más vale un mal
arreglo que un buen pleito".
La temática de los dictons se refiere a la
meteorología popular o al reloj festivo que va
marcando el paso del tiempo: Quand l'hirondelle vole
à terre, adieu la poussiére, "Golondrina
que con el ala roza la tierra, lluvia recela"; Aux
Rois,/Du pas d'une oie, "Por los Reyes, lo ven los
bueyes".
Los proverbes, tanto cultos como populares, que abarcan
ámbitos tan diversos como la agricultura, la
ganadería, la gastronomía, etc.: Chantez
à l'âne, il vous fera des pets, "Con coces
paga el asno a quien le halaga".
La jocosidad y la ironía aparece resaltada por el
contraste que se produce en el wellerismo, nueva
versión de los antiguos refranes dialogados recogidos
por el maestro Correas y que aparecen con
denominación inglesa.
Podríamos seguir con la sentence, el adage, el
principe, la maxime, etc., pero sólo
añadiremos un ejemplo más, esta vez de los
cantares de gesta, para ilustrar el hecho de que las
paremias se hallan omnipresentes en todas las
manifestaciones: Deus, que vassal, s'est
crestienté![5].
Insertada en la Chanson de Roland, su correspondencia se
encuentra, a nuestro juicio, en el Cantar del Mio Cid:
"Dios, qué buen vasallo, si oviesse buen
señore!"[6].
De este modo, del dicton Chante la grive,/ La pluie
arrive la traducción literal sería "*Canta
el tordo, lluvia pronto", que reúne todas las
características propias de un refrán; pero
esta "creación", a nuestro parecer, no es seria y la
correspondencia correcta estaría en la paremia
"Cuando chilla el mochuelo, pronto se moja el suelo",
refrán contenido en el repertorio de Luis
Martínez Kleiser y en la colección de
Francisco Rodríguez Marín[13].
En español, no pocos refranes se refieren a
animales que con sus actos anuncian la lluvia; he
aquí algunos de ellos:
Cuando canta el milano, agua en la mano,
Y, si canta al medio día, agua al quinto
día.
Si las lombrices asoman en el huerto, se moja
presto.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de
la tierra.
Coruja de secano, agua en la mano.
Pero debe ser el buen sentido del traductor y su
preocupación por traducir lo que exactamente quiere
decir el autor original la pauta que determinará
cuál es la expresión más adecuada.
Para terminar citaremos otro caso que puede darse al
traducir paremias: generalmente las paremias francesas
encuentran su correspondencia española en el mismo
tipo de paremia. Sin embargo, esto no siempre ocurre;
así la frase proverbial Les morts sont
bientôt oubliés puede ser traducida por el
refrán "El muerto al hoyo, y el vivo al bollo", y la
frase proverbial Chacun trouve beaux ceux qu'il aime puede ser expresada conceptualmente en español por el
wellerismo "Dijo el escarabajo a sus hijos: ¡Venid
acá, mis flores!".
De todo lo dicho anteriormente, se deduce que en la
traducción ha de seguirse un orden de
prelación. Deberá buscarse la paremia
española que exprese exactamente lo más
aproximado posible el contenido o la idea conceptual de la
paremia francesa; si, además de la correspondencia
conceptual, hay coincidencia en la forma, mejor
todavía, y se procurará, dentro de lo posible,
que la paremia se corresponda con su homóloga
española (sentence por "sentencia", maxime por
"máxima",...). Aquí tenemos que señalar
que las paremias llamadas científicas (axiome,
aphorisme, principe) suelen coincidir en todas las lenguas
por su origen y por la naturaleza de su contenido.
En el caso de una paremia francesa que no tenga
correspondencia conceptual al español ni literal ni
aproximada, hay quien aconseja dejar la paremia en
francés. Otros hacen una traducción literal,
como hemos visto, que, aunque pudiera considerarse una
correspondencia, no es una correspondencia
paremiológica (el caso de la invención de
paremias por no existir ésta en la lengua
terminal).
Nosotros estimamos que ante toda paremia francesa debe
buscarse otra española que, por lo menos, sea lo
más aproximada posible en cuanto al contenido; en el
caso de que esto no fuera factible, podría dejarse en
francés, pero siempre con una nota a pie de
página, en la que se dé y explique su sentido
conceptual, porque de lo contrario la traducción del
texto quedaría incompleta; ya que no podemos olvidar
que las paremias, como unidades cerradas que son, no pueden
traducirse palabra por palabra; se debe atender al sentido
global que se desprende de ellos y buscar una unidad cerrada
en la lengua terminal.
NOTAS
El presente estudio es una
versión actualizada del artículo titulado
"La traducción al español de algunas
paremias franceas" y que se publicó en las Actas de los II Encuentros Complutenses en torno a la
traducción [12-16 de diciembre de
1988], Madrid, 1990.
Utilizamos el término
"paremia" para designar toda unidad funcional memorizada
en competencia y que se caracteriza por ser una unidad
cerrada, engastada, breve y sentenciosa, Cfr. Nuestro
libro Hacia una aproximación conceptual de las
paremias francesas y españolas, Madrid:
Editorial de la Universidad Complutense, 1988.
Madrid: Editorial de la Universidad
Complutense, 1983 y 1984.
Cfr. F. Lázaro Carreter, "La
lengua de los refranes: ¿espontaneidad o
artificio?", en Estudios de Lingüística,
Barcelona: Editorial Crítica, 1981, p. 221.
Verso núm. 3.659 de la
refundición que de la Chanson de Roland ofrece el ms. de París (siglo XIII, cfr. Chanson de Roland, ed. Martín de Riquer,
Barcelona: El Festín de Esopo, 1983.
Verso 20 del Cantar del Cid, según el texto antiguo preparado por Ramón
Menéndez Pidal con la prosificación moderna
del cantar por Alfonso Reyes, prólogo de
Martín Riquer, Madrid: Espasa-Calpe, 1980.
La idiomaticidad "es el rasgo
semántico propio de ciertas construcciones
lingüísticas fijas, cuyo sentido no puede
establecerse a partir de los significados de sus
elementos componentes ni del de su combinación",
cfr. A. Zuluaga, Introducción al estudio de las
expresiones fijas, cap. IV, Frankfurt a M./Bern:
Peter D. Lang, 1980, pp. 121-135.
Cfr. V. García Yebra, Teoría y práctica de la
traducción, Madrid: Gredos, 1982, p.
38.
F. Rodríguez Marín, 12.600 refranes más..., Madrid:
Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas
y Museos, 1930, p. 5.
J. Cantera y E. De Vicente, Selección de refranes y sentencias, op.
cit., tomo I, n: 15.
Ibídem; A. Arthaber, Dizionario comparato di proverbi e modi proverbiali in
sette lingue (italiana, latina, francese, spagnola,
tedesca, inglese, greca antica), Milán:
Editore Ulrico Hoepli, 1972.
J. Cantera y E. De Vicente, Selección..., op. cit., n: 15.
L. Martínez Kleiser, Refranero General Ideológico
Español, Madrid: Fundación "Conde de
Cartagena", 1953, n: 37.627; F. Rodríguez
Marín, Más de 21.000 refranes
castellanos no contenidos en la copiosa colección
del maestro Gonzalo Correas, Madrid: Tip. De la
Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1926, p.
88.
Julia Sevilla Muñoz
Prof. Dpto. Filología Francesa
Universidad Complutense de Madrid
Directora de la revista Paremia