-
COMO la nieve en el verano, y la lluvia en la siega,
Así conviene al necio la honra.
-
Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su
vuelo, Así la maldición sin causa nunca vendrá.
-
El látigo para el caballo, y el cabestro para el asno,
Y la vara para la espalda del necio.
-
Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad,
Para que no seas tú también como él.
-
Responde al necio según su necedad, Porque no se estime sabio en su
opinión.
-
Como el que se corta los pies y bebe su daño,
Así es el que envía algo por mano de un necio.
-
Alzar las piernas del cojo. Así es el proverbio en la boca del
necio.
-
Como quien liga la piedra en la honda, Así hace el que al necio da
honra.
-
Espinas hincadas en mano del embriagado, Tal es el proverbio en la boca de
los necios.
-
El grande cría todas las cosas; y da la paga al
insensato, Y la da á los transgresores.
-
Como perro que vuelve á su vómito, Así
el necio que repite su necedad.
-
¿Has visto hombre sabio en su opinión?
Más esperanza hay del necio que de él.
-
Dice el perezoso: El león está en el camino; El
león está en las calles.
-
Las puertas se revuelven en sus quicios: Así el
perezoso en su cama.
-
Esconde el perezoso su mano en el seno; Cánsase de
tornarla á su boca.
-
A su ver es el perezoso más sabio Que siete que le den
consejo.
-
El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, Es
como el que toma al perro por las orejas.
-
Como el que enloquece, y echa llamas Y saetas y muerte,
-
Tal es el hombre que daña á su amigo, Y dice: Ciertamente me
chanceaba.
-
Sin leña se apaga el fuego: Y donde no hay chismoso, cesa la contienda.
-
El carbón para brasas, y la leña para el fuego: Y el hombre
rencilloso para encender contienda.
-
Las palabras del chismoso parecen blandas; Mas ellas entran hasta lo secreto del vientre.
-
Como escoria de plata echada sobre el tiesto, Son los labios enardecidos y el corazón malo.
-
Otro parece en los labios al que aborrece; Mas en su interior pone engaño.
-
Cuando hablare amigablemente, no le creas; Porque siete abominaciones hay en su corazón.
-
Encúbrese el odio con disimulo; Mas su malicia será descubierta en la congregación.
-
El que cavare sima, caerá en ella: Y el que revuelva la piedra, á él volverá.
-
La falsa lengua atormenta al que aborrece: Y la boca lisonjera hace resbaladero.